ENSAYOS
DE RADIO
1.
Entre lo local y lo global:
A
esta época generadora de ideas debemos flamear la bandera de la producción con
visión global. Ante el inmenso impulso de la tecnología de las comunicaciones,
de la sociedad de la información y de las economías de ideas nos corresponde
prepararnos para pensar globalmente y
actuar localmente. El desafío para este modo de producción global es abrazar
nuestro terruño y refrescar nuestro origen, pero sin embargo pensamos que, es inevitable que las radios
ciudadanas con la globalidad asechando en sus espaldas, actúen globalmente.
Pero lo que sabemos que la radio ciudadana no abandonarán lo local porque es lo
que le da vida y razón de existir, en definitiva no prendemos la radio para
escuchar exóticas costumbres o alejadas lenguas, sino para oír una programación
de nuestro lugar o localidad. La cultura oriunda muchas veces se ve vulnerado
por el conocimiento exterior a través de las tecnologías en la comunicación y
su aplicación.
En
los años setenta, algunos hombres indignados inspirados por el cambio social
decidieron entablar un proyecto comunicativo para el desarrollo: las radios
ciudadanas, comprometidas para las mayorías marginadas. Estas radios no gozaron
de grandes presupuestos pero fue de gran ayuda para el desarrollo de sus
pueblos. Uno de sus roles trato de concentrar la información necesaria para la
defensa de sus terrenos y sus recursos,
y movilizar a los radioescuchas hacia protesta y el reclamo.
El
sistema neoliberal confabulado con los gobierno militares ha hecho posible el cierre temporal y la
persecución de estos programas. Pero a pesar de todos los intentos, las radios
ciudadana ha hecho posible su permanencia a costas de sus austeridades y sus
carencias, pero como señala Hernán
Gutiérrez (Secretaria Ejecutiva de ALER) “las radios populares se reafirman a sus
viejas utopías porque hoy son más vigente que nunca”.
La era de la globalización originada por la
revolución de la información, ha diseñado diversos escenario socio – político,
económico y cultural en las que las radios populares deben reprogramar su
agenda a la hora de entrar “al aire”.
La
competencia de las radios de populares con las radios comerciales es sin duda
una gran desventaja y una total pelea dispareja. Estos avances tecnológicos de
estos últimos años han colocado a los medios de comunicación en un lugar
favorito en el acceso al conocimiento tecnológico. Este acceso ocasiona el
ingreso al mercado mundial, y para ello se necesita una alta eficiencia en las
telecomunicaciones para construir nuevas redes que naveguen la información y el
conocimiento sin regulación del Estado pero con autocensura como política
principal.
Hay
nuevas reglas en esta “era global” uno de ellos es la concertación y consenso
entre distintas fuerzas para la solución de problemas. La política de la
comunicación de las radios ciudadanas en este periodo es fomentar la democracia
a la hora de necesitarlo y evitar todo ruin acto de reclamo.
Existen
múltiples actores que se involucran en esta primera etapa del siglo, que llevan
en las entrañas el compromiso social y que las radios populares deben actuar
conjunta con ellos; unas de ellos son los ejes por la calidad de vida,
alrededor de ellas han surgido organizaciones defensoras del ambiente,
asociaciones comunales, juntas vecinales, etcétera. Todos ellos condensando su
participación en las radios populares para el progreso socioeconómico.
Uno
de los desafíos que todas las radios populares deben atender es articularse en redes, regionales y
nacionales, con otras emisoras que tengan propuestas similares para actuar en
conjunto. El mercado global exige replanteamientos profundos que pueden ser
asumidos conjuntamente. Y teniendo nuevas propuestas para humanizar los medios.
Y en todo momento las radios populares deben fortalecer la opinión pública, en
favor de los intereses del pueblo.
