ENSAYO DE LA CONSTRUCCIÓN DE PODERES
DESDE LAS RADIOS POPULARES
El quehacer radiofónico ha originado
desde sus orígenes poderes históricos, y como señala las historias políticas de
los países de América Latina las radios populares han adquirido un espacio de
poder importante. Las realidades nacionales y regionales que han originado un
programa radial han modificado un modo de vida, despertando un nuevo sentir y
pensar, acompañado de una necesidad individual de escuchar a su pueblo y a ella
misma a través de la señal radial,
porque atraviesan las fronteras geográficas, lugareñas y prácticas colectivas.
Pero la pregunta que se formula
Eloy Arribas es el título de su libro: “¿Siguen vigentes las radios
populares?”, es muy difícil dar con una repuesta optimista debido a los
diversos problemas que ocasionan las radios comerciales y sus constante entrega
de información rala y vacía, y expresa las dificultades y desencantos – “que
tercamente, se va abriendo camino en medio de una realidad donde los sueños son
carne para los chistes o donde las palabras como solidaridad, justicia o libertad
se quieren arrinconar en el diccionario de los anacronismo” (Eloy). En
esta carencia social de valores o
principios entra a tallar la función insoslayable de las radios comunitarias, y
retomar su poder en el devenir de los intentos, de avances y desarrollo para
señalar las propuestas discutidas por todos.
El poder de las radios
ciudadanas es ante todo histórico, y sus estudio como antecedente histórico y
consecuencia social origina una retrospectiva para señalar los poderes
legítimos e ilegítimos y a partir de los modos en que sus prácticas instalaron
o pretendieron promover alternativa y contrapoderes, buscando a través de la
consulta histórica identidad e identificación con su pueblo y con su país. Y
permanecer su poder transformador en cada situación insatisfecha o
circunstancia injusta, en beneficio de las mayorías.
El poder saber. Las radios
populares es el órgano que administra información con conocimiento, y tiene “el
poder saber” como requisito indiscutible en su agenda, persiguiendo un fin
educativo, de valoración e identidad nacional y de fomentar el conocimiento de
los valores y principios. Es importante el poder saber para cumplir el deber
educativo asociado a los conocimiento mínimo para mejorar el modo de vida e
impartiendo la formación de buenos ciudadanos que sepan resolver sus problemas
y defender sus derechos. Trabajando con el pueblo con visiones globales y
competitivo. Desde su aparición de las radios populares se afirmaron como
radios educativas, alcanzando metas formativas en la comunicación utilizando el
debate, compartiendo experiencias y el dialogo.
El poder hablar. Las radios
ciudadana tiene el derecho de denunciar todas las arbitrariedades y actos
insanos para su pueblo, en eso consiste el poder de hablar en ser portador de la voz de los que
sufren o de los “sin voz”, esto a conllevado a diversos formas de represalias
por parte de los grupos de poder o el propio Estado. Convocando a las asambleas
populares, discusión o reclamo pero nunca azuzando hacia la violencia y el desorden,
sino al dialogo y a las concesión de ideas. Este es “el poder de hablar”,
condensar todo las necesidades del pueblo, y pedir mejoras.
El poder de ser y actuar
colectivamente. Otra de las funciones propio de las radios ciudadanas es el
trabajo conjunto o colectivo con la comunidad. La comunicación formativa
consiste en la interacción en el proceso de adquirir información, compartir
experiencias y buscar el acuerdo en las actividades como comunidades. “El poder
de ser y actuar” de la radio consiste en identificarse con su comunidad, sus
habitantes, y sus problemas, y como señala Paulo Freire: “la futuridad debe ser
construida”, es decir con esa potencialidad que es posible pensar y buscar otro
modo de ser unos con otros.
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