ENSAYO SOBRE LA RADIO EDUCATIVA
La
radio cumplió desde su utilidad civil en la educación popular, fue un
instrumento para extender la educación no formal y propagar el conocimiento
básico en todo el territorio. A pesar de que las ondas de frecuencias de la
radio no gozaba de nitidez las radios primarias instruían servicios de mejorar
la calidad de vida a través de la “educación” o sea lejos del adoctrinamiento
se le ensañaba leer, vocalizar el alfabeto y todo lo necesario para mejorar la
vida de los pueblos; calmar el descontento y aliviar los problemas. Radio “Rebelde”
y radio “Martí” diseñó un programa de educación popular, donde las mujeres
enseñaban los deberes hogareños y los hombres educaban en las labores
militares.
Hasta
la década de los cincuenta existió una clara interrelación entre el nivel
sociocultural de la audiencia y los programas radiofónicos, tanto en los estilos
y contenidos. Luego cada emisora tuvo que construir su propio estilo
radiofónico, adoptando nuevos caracteres en su programación y logrando que la
radio se convierta en una institución sociocultural. Las variaciones sociales
se ha reflejado en la radio, y su agenda programática ha influido en la
sociedad en cada estirón. Con las
mejoras técnicas y de sintonía la radio pudo abarcar mucho más pero con la
homogeneidad de intereses que caracterizaba al binomio “radio – sociedad”,
gracias a la introducción de transistor hizo posible que el receptor tuviera
movilidad, y el medio abandonó su sentido comunitario para convertirse en
individual. Estos acelerados avances obligaron la radio establecer el fin mercantil. Alimentado por la
competencia y los mercados industriales, abandonó su papel primario. Luego la
aparición exclusiva de las discotecas y demás sofisticaciones competitivas en
el entretenimiento, las radios utilizaron y utilizan modelos invariables en los
programas radiales sacrificando la creatividad y el desarrollo humano en la
difusión radiofónica.
Hoy
en día la devaluación de la radio ha
atraído consecuencias desfavorables en la sociedad, en la educación ninguna radio
de interés comercial cumple en colaborar en el desarrollo educativo y moral de
la sociedad, y como señala el escritor español Juan Goytisolo (premio Formentar
2012) “me parece muy grave y de consecuencia nefasta que los políticos
consideren a la cultura como algo prescindible para la sociedad”.
Más que las radios educativas colaboren
a erradicar problemas de competencia gubernamental como el analfabetismo y
aprendizaje de la lengua oficial, encuentra en ella el medio de comunicar la
participación de todos para el desarrollo como sociedad y la asentar la
identidad patriótica a través de la enseñanza sonora. Las radios educativas deberían
ser proyectos de “participación ciudadana radial” de las universidades o centro
de investigación para que por medio de la educación y sus estrategias busquen
motivación, información, enseñanza y modificación de conductas o sea diseños
comunicativos para el desarrollo social.
Un
ejemplo sobre políticas de gobierno para fomentar y vitalizar las radios
educativas y ciudadana es el Republica del Ecuador, como programa político y
participación ciudadana trata de implementar en la comunicación social diversas
estrategias formativos como las “emisiones abiertas” que a través del
entreteniendo se educa a audiencias mucho más amplias que programas típicamente
educativos, fomentando la creación y el dinamismo. Esto es posible a su
Secretaria Nacional de Pueblos y Participación Ciudadana, otra estrategia es ejercitando
la comunicación intercultural, por medio de la producción nacional,
intercultural y plurinacional, que rescata gradualmente la soberanía nacional. La
dinámica de grupo en la sala radial ha mejorado en la transmisión y en el
momento de recepción del mensaje, con la participación la finalidad educativa
logra su objetivo. Esta estrategia es llamada “grupo de audición regular” y
busca, la participación comunitaria en la resolución de problemas.
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