miércoles, 29 de mayo de 2013

                                          LENGUAJE DE LA RADIO

Uno del régimen teórico de la comunicación que señala los libros es la famosa división tripartita: E- M- R. Humberto Eco es uno de los teóricos que contribuyó a los cánones teóricos de la comunicación y se asemeja a este estudio clásico de los componentes.  Pero no basta saber la teoría para echarnos en la radio, fracasaríamos, porque las teorías terminan ajustadas en la realidad. Trabajamos con sociedades, están tiene diferentes conductas y no todas están estudiadas o escritas. Creo que este modelo  propedéutico, pero es necesario, tanto en la conceptualización de los términos, como código, mensaje, codificación y decodificación. La comunicación es compartir algo, en este caso el mensaje, y la ciencia de la comunicación muchas veces se aleja del humanismo que siempre lo caracterizó. Pero no solo comunicamos con el sistema convencional: la palabra, sino también  con la gesticulación y el cuerpo, es el paralenguaje  lo que refuerza la comunicación, esta debe ser utilizada en el ejercicio radial, debemos enfatizar con el cuerpo las palabras en la elocución radial.
Uno de los principales problema es el ruido en la emisión radial, desde complicaciones técnicas hasta diferencias culturales y enredos psicológicos, el ruido conlleva a una barrera en la comunicación. En la cabina radial existen técnicos, que se encarga de estas molestias eléctricas, y todo lo que llega (ondas sonoras) al micrófono lo transforma en corriente eléctrica, y lamentablemente todo se difunde, no hay momento de editarlo, la conducción radial es voz en vivo.
Pero los ruidos no solamente son las interrupciones externas o fuera del modelo comunicativo de Eco, sino que también está en el interior. Si uno emplea palabras como por ejemplo “dingolondango”, nadie le entiende, excepto un obsesionado y ávido rebuscador de palabras. Este ejemplo enfatiza en la utilización de un sencillo lenguaje, pero también es un ruido que amenaza al locutor a que nadie lo escuche. Podemos resaltar que el comunicador debe entender que el tecnolecto (utilizar por ejemplo “codificación”)muchas veces conlleva a arruinar la comunicación y no lograr su objetivo.  
Otro es la complejidad y la asombrosa personalidad de uno, todos entendemos y comprendemos distintos, no estaremos de acuerdo a la hora de aprehender un mensaje, es la subjetividad y es la que prevalece e importa.
Cuando los programas fracasan, ¿Quién es el culpable?, los técnicos, los locutores, los financista, la audiencia. Hay muchas radios que circulan en el olvido, ¿quién es el culpable? La radio debe entender que el fin es la sociedad, no ellos, entonces hay que construir una radio a partir de los gustos y sus preferencias. El aforismo de Kaplún es muy útil para los radialistas: “la verdadera comunicación no comienza hablando, sino escuchando”, la principal condición de los locutores es saber escuchar, esta debe estar en las agendas de todos los programas.
Así como encontramos al ruido, está también el silencio, como utilidad en la radiodifusión, porque separa necesariamente las voces de los locutores para su mejor entendimiento tanto del mensaje y de la locución sonora.
En la programación radial debe permitirse el paso a la cabina a todos los necesarios, me refiero que para construir los programas debemos aprovecha todos los sonidos, si intentamos hacer que todos tomen conciencia de la mina, debemos edificar o editar un ensayo de voces y sonidos para crear escenarios de recreación educativos e informativos.
Uno debe saber qué es lo que utiliza frente al micro, veamos, si utilizamos por ejemplo la palabra “okey” o “míster” ¿es lo correcto en la hora de hacer locución?, claro, estamos en un contexto globalizante en donde toda lengua está en proceso desarrollo y evolución, y utilizar estas palabras juveniles está en su libertad. Otros de los puntos muy discutidos y no permitidos en las cabinas de radio es el aburrido y tedioso discurso de algunos locutores cacofónicos y redundantes, y nunca entendido.      
        
Técnico de Radio Tumán preparando lo necesario para la "Rotativa mañanera". 
                       BREVE RESEÑA DEL OFICIO DE LOS LOCUTORES

Cuando uno decide incursionar en los medios de comunicación, lo primero que ensaya es disfrazar su voz con  una tonalidad ajena y sacando lo más varonil (en los hombres) que llevan, como si con esos acomplejadas e improvisadas acciones lograra una efectiva comunicación. Otros gritan como políticos trasnochados alumbrados con discursos  arqueológicos, confundiéndolo con algún mitin o una protesta. Algunos ensayan una expresiva confesión intestinal y hepática, inflaman la información con sus voces callejeras y sus rabietas, es la radio que siempre escuchamos en los micros y en las buses. Algunos piensan que ser comunicador es sentarse frente al micro y hacer de la noticia un homeless, y de la cabina un ring callejero.
Hablar es nuestra virtud, todo comunicador tiene esta cualidad de hablar, ¿pero cómo debemos comunicar en radio? Señalé al principio de este  trabajo como se comporta uno cuando está frente al micrófono de una cabina, de los muchos defectos y amanerados elocuciones destacan el disfraz de la voz por una sonora y socarrona voz, piensan que a través de esta técnica  obtendrán el interés y la importancia que buscan, olvidando el contenido de la información y su tonalidad. De los muchos que recurren, siente que su voz no es agradable e insisten en buscar una voz fingida, lo único que logra es estropear el fondo de la  actividad de la radio buscando hasta el cansancio “voces de locutor”. Uno debe entender que la voz debe ser la misma a la hora de cumplir el papel de locutor, espontaneo, y con la mayor naturalidad posible  es la clave de un verdadero ejercicio.
Es cierto que a la voz hay que educarla, pero esto no quiere decir que matriculándonos a un taller de expresión oral o de radial nos convertiremos en verdaderos locutores, y ensayando rutinas para mejorar la mala voz que Dios nos dio, lo único que nos hará verdaderos locutores es la experiencia en las cabinas.
Recordar lo que señala Hernán Gutiérrez: “buscar a una radio, es como buscar a una verdadera y sincera amiga…” y si recordamos nuestras verdaderas amigas no gozan de una voz asombrosa sino muchas veces opuesta,  pero lo que nos  hace buscarlas es su singularidad manera de ser, eso lo que debemos buscar antes de “embellecer” nuestras voces con recetas desoladoras. Toda voz  muy bien trabajada y ejercitada, tendrá un prometedor futuro en la radiodifusión.  
Todo comunicador debe saber que antes de aprender a hablar, debe primero aprender a escuchar, pero algunos pretender hacer el programa radial donde existan una sola participación prescindible: ellos. Lo único que hacen es un monologo aburrido, todo terminan desbordando esta ignota aventura radial, creo que ni el mismo se escucha. Intentar pensar por el resto o vaticinar opiniones es arruinar el papel de comunicador, el locutor debe imaginar a los que se dirige (oyentes)  y tratar de llegar a ellos desde el lugar donde se encuentran: la cocina, el paradero, el parque, los buses.  Debemos trabajar para nuestros oyentes, y no tomarlo como un trabajo abrumador, sino divertido y motivacional.
La improvisación debe ser cualidad de los locutores, para esto debemos leer todos los días para no tropezar con temas que no conocemos o no comprendemos, es propio de los comunicadores leer, es un vicio provechoso. La fluidez a la hora comunicar es sinónimo de una integral desempeño radial.
Existe un punto en algunos manuales teóricos de locución sobre la manera óptima de vocalización, algunos cursos de expresión oral intentan generalizar la vocalización y fomentar un molde vocálico irrenunciable, y extirpar dialectos y dicciones regionales o locales de los  aspirantes locutores. Nuestro mensaje está dirigido a una singular comunidad lingüística, y la manera a la hora de comunicar es vocalizando  eluciones propias, tan ordinarias como nos comunicamos diariamente.






Periodista tumaneño ensayando una suculenta programación  radial. 
                                         LA PERSONALIDAD DE LA RADIO 

Al escuchar cualquier emisora radial, tratamos de esta tenga algunos de nuestros gustos y que satisfaga algunas de nuestras preferencias o deseos, es casi como buscar a alguna amiga íntima, que está dispuesta a escuchar y sea un placer conversar con ella y escucharla, sino cumple con esto, simplemente no sintonizara y buscará alguna otra. La radio es un producto diseñado con estudios sociales y psicológicos, sobre todo casi siempre buscando diferenciarse o monopolizar su programación. Unos de sus compuestos y el más principal de la radio es el sonido, desde que estamos en el vientre de nuestra madre percibimos algunos sonidos y nos familiarizamos con ellos, es por eso que los recién nacido se tranquilizan al estar en el pecho de su madre y escuchar ese bombeo delicado y cálido que escuchaban cuando estaba en el saco embrionario. Es parte de nosotros algunos sonidos, y este sonido originado en nosotros mismos es la materia prima utilizada en la elaboración de los programas radiales. Es el oído interno que hace posible el sonido, y su utilidad ha sido de transmitir mensajes de sociabilidad y sobrevivencia través de los sonidos onomatopéyicos en un primer momento, luego en informaciones concretas y específicos a través del lenguaje articulado. La evolución y el cambio ha permitido la mejora del funcionamiento del órgano, y su complejidad le dado la perfección auditiva y la sensibilidad necesaria para originar los miles de sonidos grabados en nuestra memoria. La radio ha sido posible por la capacidad del hombre de producir sonido gracia a la estructura esquelética y menuda del oído interior.
Lo que fue una de las apariciones renovadora (la televisión y el internet)  y funesta para la radio, solo le permitió su especificación o su especialidad en el campo comunicacional (sentimental e íntimo). Si la televisión embelesa a la un sector acomodado con su imágenes y sonido, la radio es el medio de mejor accesibilidad que no solo estimula la imaginación (produce imágenes auditivas) sino que aproxima más a la sociedad con la información o la noticia, lo hace participar para involucrarlo con la programación, digamos, la radio goza de buena salud.
Las componentes del sonido radial es la tonalidad y el lenguaje afectivo, la tonalidad es una de esos agregados imperativos  del sonido, le debe demasiado radio a la tonalidad, ya que siempre han dibujado cada palabra utilizada  de los conductores en los radioescuchas.  El lenguaje afectivo, detallamos dentro de esta categoría subjetiva a la alegría, dolor, ternura, amor y etcétera, recordemos también que el lenguaje afectivo administra intimismo o la plática intima (confianza y la cercanía) en la difusión radial. Generemos complicidad entre el locutor – radioescuchas, eso también es intimidad a la hora de dirigirse al público. Estas recetas connotan una verdadera intimidad entre el radioescucha y el locutor.  
Otros de los ingredientes para una efectiva recepción de las informaciones radiales es suministrar dosis de alegría, esta emoción caracteriza la fluidez de los locutores y su locución rítmica. La vida en una ciudad es un dolor de cabeza, el trabajo, la universidad con los trabajos sin entender, el mercado con los precios altos, al regresar a casa o algunos en el trascurso del camino optan por encender la radio “digitales” en mayorías de los casos, para encontrarse en un lugar agradable con los programas y su música variada. Al inicio de este trabajo, puntualice que el gusto de una radio se asemejaba a la búsqueda de alguna amiga o confidente, lo lógico que esta amiga te de alegría y te energías, y lo mejor que esta las 24 horas disponible. Si esta alegría podríamos utilizar como agenda en todos los programas radiales, en especial al programa educativo obtuviéramos una recepción asombrosa. Si lo dirigimos a la juventud o la adolescencia, conviene utilizar la alegría a la hora informar educativamente, intentando bosquejar la imaginación a través de esta emoción.


                                               ROLES DE LA RADIO  DE MASAS

 El 24 de mayo, el periódico Diario 16 hizo una entrevista al extraordinario periodista César Hildebrandt, y este se refirió con acento insípido y claro  “la radio es patética”,  agudizó su crítica señalando el papel masivo como política legitima de  la línea editorial de algunas empresas radiales muy sintonizadas y conservadoras (1). ¿A qué se debe esta incomoda noticia para los futuros radialistas? Estamos en una época pre - electoral aun no confesada, en la cual los aspirantes a postular y ganar en los comicios afiebrados del 2016 deben iniciar pronto una limpieza política y una participación muy intencionada en cualquier ventana comunicativa En este caso, la radio es una alternativa muy bien aprovechada para un desenfreno propagandístico y una defensa colateral, pero esto es un atenuante en todos sus matices. Un político  busca exhibirse y estar en todos las rotativas radiales y televisivas, el estribillo rezumba en todas las primicias matutinas “más escuchas, más simpatizo”, esto señala el triunfo del marketing político y sus estudios de mercado aplicado en las radios masivas, que enfatizan en cada emisión radial el adoctrinamiento acostumbrado y criollo, el mismo que utilizaban en las primeras décadas de siglo XX  pero con la diferencia que el político ya no necesita salir a las calles. Porque por lamentable que sea el público cree en lo que oye, la gente confía en la información que recibe cada mañana, más aún por el papel serio que intenta desarrollar a través de sus guiones financiados y muy bien escrito. La radio comercial está en un puesto sobrevaluado, y amenazante por su aparición planeada y pactada con el grupo de poder, busca legitimar a sus clientes en cada presentación de sus programas periodísticos, es el fin mediático. Los políticos buscan escusas para opacar su vida convicta, y persiguen legitimar su presencia pastoril casi profética a través de la radio comercial, garantizando promesas trasnochadas, con intención de inclinar hacia una postura favorable a la delicada opinión pública. Las radios funcionan para legitimar actores u opiniones, encantan  todo lo que tocan o en este caso lo que hablan, como el rey Minas y sus auríferas manos. Las investiduras que confeccionan las radios son muy llamativas y variopintas, esto recrea una inmediatez exhibicionista y confiere cierta “imagen pública” muy bien aprovechada en épocas electoreras.  Los juicios de valor de las informaciones lo realizan las radios de acuerdo a la agenda empresarial, ellos mismo edifican la “realidad política” y nos presentan  como información irrenunciable y necesaria, establecen la realidad de acuerdo a sus intereses (empresarial y no periodístico). De acuerdo al mercado global una de sus principales reglas de los políticos es la aparición en los medios sociales, y estar en el menú del día, porque cada vez que salga al aire corroboran su existencia y su frescura. Cada aparición jacarandosa es remunerada. “Vivimos en una realidad virtual mediatizada” nos recalca cada emisora radial en sus programáticos guiones. En una sociedad donde existe un bloque periodístico muy sectorizado, los medios radiales independientes deben  interrumpir el completo control de la información, y exigiendo el verdadero ejercicio de la expresión periodística. ¿Cuál es el fin u objetivo de las radios? Cuando uno labora en la radio parece olvidar que hablamos en nombre de todos los radioescuchas. La radio y los demás medios de comunicación deben ser partidarios del “bienestar público” y trabajar alcanzarlo. Las verdaderas democracias permiten el verdadero quehacer periodístico, y si no se debe exigir y reclamar. Como diría Arthur Miller “un verdadero medio de comunicación es una nación hablándose a sí misma”, la prensa radial debe ser el reflejo y el interlocutor de su pueblo y sin ambages lo debe señalar en cada información.  Debemos  respetar  la pluralidad que posee la radio, para no confundirlo como propiedades privadas, en donde el patrón hace lo que se le dé la gana.


Reunión de políticos chiclayanos.













martes, 30 de abril de 2013


                                                              ENSAYOS DE RADIO
1.     Entre lo local y lo global:
A esta época generadora de ideas debemos flamear la bandera de la producción con visión global. Ante el inmenso impulso de la tecnología de las comunicaciones, de la sociedad de la información y de las economías de ideas nos corresponde prepararnos  para pensar globalmente y actuar localmente. El desafío para este modo de producción global es abrazar nuestro terruño y refrescar nuestro origen, pero sin embargo  pensamos que, es inevitable que las radios ciudadanas con la globalidad asechando en sus espaldas, actúen globalmente. Pero lo que sabemos que la radio ciudadana no abandonarán lo local porque es lo que le da vida y razón de existir, en definitiva no prendemos la radio para escuchar exóticas costumbres o alejadas lenguas, sino para oír una programación de nuestro lugar o localidad. La cultura oriunda muchas veces se ve vulnerado por el conocimiento exterior a través de las tecnologías en la comunicación y su aplicación.
En los años setenta, algunos hombres indignados inspirados por el cambio social decidieron entablar un proyecto comunicativo para el desarrollo: las radios ciudadanas, comprometidas para las mayorías marginadas. Estas radios no gozaron de grandes presupuestos pero fue de gran ayuda para el desarrollo de sus pueblos. Uno de sus roles trato de concentrar la información necesaria para la defensa de sus terrenos y  sus recursos, y movilizar a los radioescuchas hacia protesta y el reclamo.
El sistema neoliberal confabulado con los gobierno militares  ha hecho posible el cierre temporal y la persecución de estos programas. Pero a pesar de todos los intentos, las radios ciudadana ha hecho posible su permanencia a costas de sus austeridades y sus carencias,  pero como señala Hernán Gutiérrez (Secretaria Ejecutiva de ALER) “las radios populares se reafirman a sus viejas utopías porque hoy son más vigente que nunca”.  
 La era de la globalización originada por la revolución de la información, ha diseñado diversos escenario socio – político, económico y cultural en las que las radios populares deben reprogramar su agenda a la hora de entrar “al aire”.
La competencia de las radios de populares con las radios comerciales es sin duda una gran desventaja y una total pelea dispareja. Estos avances tecnológicos de estos últimos años han colocado a los medios de comunicación en un lugar favorito en el acceso al conocimiento tecnológico. Este acceso ocasiona el ingreso al mercado mundial, y para ello se necesita una alta eficiencia en las telecomunicaciones para construir nuevas redes que naveguen la información y el conocimiento sin regulación del Estado pero con autocensura como política principal. 
Hay nuevas reglas en esta “era global” uno de ellos es la concertación y consenso entre distintas fuerzas para la solución de problemas. La política de la comunicación de las radios ciudadanas en este periodo es fomentar la democracia a la hora de necesitarlo y evitar todo ruin acto de reclamo.
Existen múltiples actores que se involucran en esta primera etapa del siglo, que llevan en las entrañas el compromiso social y que las radios populares deben actuar conjunta con ellos; unas de ellos son los ejes por la calidad de vida, alrededor de ellas han surgido organizaciones defensoras del ambiente, asociaciones comunales, juntas vecinales, etcétera. Todos ellos condensando su participación en las radios populares para el progreso socioeconómico.
Uno de los desafíos que todas las radios populares deben  atender es articularse en redes, regionales y nacionales, con otras emisoras que tengan propuestas similares para actuar en conjunto. El mercado global exige replanteamientos profundos que pueden ser asumidos conjuntamente. Y teniendo nuevas propuestas para humanizar los medios. Y en todo momento las radios populares deben fortalecer la opinión pública, en favor de los intereses del pueblo.


ENSAYO DE LA CONSTRUCCIÓN DE PODERES DESDE LAS RADIOS POPULARES      

El quehacer radiofónico ha originado desde sus orígenes poderes históricos, y como señala las historias políticas de los países de América Latina las radios populares han adquirido un espacio de poder importante. Las realidades nacionales y regionales que han originado un programa radial han modificado un modo de vida, despertando un nuevo sentir y pensar, acompañado de una necesidad individual de escuchar a su pueblo y a ella misma a través de la señal  radial, porque atraviesan las fronteras geográficas, lugareñas y prácticas colectivas.
Pero la pregunta que se formula Eloy Arribas es el título de su libro: “¿Siguen vigentes las radios populares?”, es muy difícil dar con una repuesta optimista debido a los diversos problemas que ocasionan las radios comerciales y sus constante entrega de información rala y vacía, y expresa las dificultades y desencantos  – “que tercamente, se va abriendo camino en medio de una realidad donde los sueños son carne para los chistes o donde las palabras como solidaridad, justicia o libertad se quieren arrinconar en el diccionario de los anacronismo” (Eloy). En esta carencia social  de valores o principios entra a tallar la función insoslayable de las radios comunitarias, y retomar su poder en el devenir de los intentos, de avances y desarrollo para señalar las propuestas discutidas por todos.
El poder de las radios ciudadanas es ante todo histórico, y sus estudio como antecedente histórico y consecuencia social origina una retrospectiva para señalar los poderes legítimos e ilegítimos y a partir de los modos en que sus prácticas instalaron o pretendieron promover alternativa y contrapoderes, buscando a través de la consulta histórica identidad e identificación con su pueblo y con su país. Y permanecer su poder transformador en cada situación insatisfecha o circunstancia injusta, en beneficio de las mayorías.
El poder saber. Las radios populares es el órgano que administra información con conocimiento, y tiene “el poder saber” como requisito indiscutible en su agenda, persiguiendo un fin educativo, de valoración e identidad nacional y de fomentar el conocimiento de los valores y principios. Es importante el poder saber para cumplir el deber educativo asociado a los conocimiento mínimo para mejorar el modo de vida e impartiendo la formación de buenos ciudadanos que sepan resolver sus problemas y defender sus derechos. Trabajando con el pueblo con visiones globales y competitivo. Desde su aparición de las radios populares se afirmaron como radios educativas, alcanzando metas formativas en la comunicación utilizando el debate, compartiendo experiencias y el dialogo.
El poder hablar. Las radios ciudadana tiene el derecho de denunciar todas las arbitrariedades y actos insanos para su pueblo, en eso consiste el poder de  hablar en ser portador de la voz de los que sufren o de los “sin voz”, esto a conllevado a diversos formas de represalias por parte de los grupos de poder o el propio Estado. Convocando a las asambleas populares, discusión o reclamo pero nunca azuzando hacia la violencia y el desorden, sino al dialogo y a las concesión de ideas. Este es “el poder de hablar”, condensar todo las necesidades del pueblo, y pedir mejoras.
El poder de ser y actuar colectivamente. Otra de las funciones propio de las radios ciudadanas es el trabajo conjunto o colectivo con la comunidad. La comunicación formativa consiste en la interacción en el proceso de adquirir información, compartir experiencias y buscar el acuerdo en las actividades como comunidades. “El poder de ser y actuar” de la radio consiste en identificarse con su comunidad, sus habitantes, y sus problemas, y como señala Paulo Freire: “la futuridad debe ser construida”, es decir con esa potencialidad que es posible pensar y buscar otro modo de ser unos con otros.

buscando el calor de mama,eso fue la infancia feliz y acomodada luego se fue al colegio militar es cuando lo vi crecer desde lejos, creo que asumio a corta edad el papel que debio ser mi padre, fue el que resolvia mis problemas y soportabas mis irresponsabilidades, el es mi hermano el "medico" como le dicen algunos y mañana se va de mi casa pero los recuerdos se quedan, recuerda HERMANO que mama nos espera como cada tarde en la mesa para comer juntos, aunque tardes te esperaremos que hay varias cosas que charlar...
ALC

                                           LA PERSONALIDAD DE LA RADIO 

Al escuchar cualquier emisora radial, tratamos de esta tenga algunos de nuestros gustos y que satisfaga algunas de nuestras preferencias o deseos, es casi como buscar a alguna amiga íntima, que está dispuesta a escuchar y sea un placer conversar con ella y escucharla, sino cumple con esto, simplemente no sintonizara y buscará alguna otra. La radio es un producto diseñado con estudios sociales y psicológicos, sobre todo casi siempre buscando diferenciarse o monopolizar su programación. Unos de sus compuestos y el más principal de la radio es el sonido, desde que estamos en el vientre de nuestra madre percibimos algunos sonidos y nos familiarizamos con ellos, es por eso que los recién nacido se tranquilizan al estar en el pecho de su madre y escuchar ese bombeo delicado y cálido que escuchaban cuando estaba en el saco embrionario. Es parte de nosotros algunos sonidos, y este sonido originado en nosotros mismos es la materia prima utilizada en la elaboración de los programas radiales. Es el oído interno que hace posible el sonido, y su utilidad ha sido de transmitir mensajes de sociabilidad y sobrevivencia través de los sonidos onomatopéyicos en un primer momento, luego en informaciones concretas y específicos a través del lenguaje articulado. La evolución y el cambio ha permitido la mejora del funcionamiento del órgano, y su complejidad le dado la perfección auditiva y la sensibilidad necesaria para originar los miles de sonidos grabados en nuestra memoria. La radio ha sido posible por la capacidad del hombre de producir sonido gracia a la estructura esquelética y menuda del oído interior.
Lo que fue una de las apariciones renovadora (la televisión y el internet)  y funesta para la radio, solo le permitió su especificación o su especialidad en el campo comunicacional (sentimental e íntimo). Si la televisión embelesa a la un sector acomodado con su imágenes y sonido, la radio es el medio de mejor accesibilidad que no solo estimula la imaginación (produce imágenes auditivas) sino que aproxima más a la sociedad con la información o la noticia, lo hace participar para involucrarlo con la programación, digamos, la radio goza de buena salud.
Las componentes del sonido radial es la tonalidad y el lenguaje afectivo, la tonalidad es una de esos agregados imperativos  del sonido, le debe demasiado radio a la tonalidad, ya que siempre han dibujado cada palabra utilizada  de los conductores en los radioescuchas.  El lenguaje afectivo, detallamos dentro de esta categoría subjetiva a la alegría, dolor, ternura, amor y etcétera, recordemos también que el lenguaje afectivo administra intimismo o la plática intima (confianza y la cercanía) en la difusión radial. Generemos complicidad entre el locutor – radioescuchas, eso también es intimidad a la hora de dirigirse al público. Estas recetas connotan una verdadera intimidad entre el radioescucha y el locutor.  
Otros de los ingredientes para una efectiva recepción de las informaciones radiales es suministrar dosis de alegría, esta emoción caracteriza la fluidez de los locutores y su locución rítmica. La vida en una ciudad es un dolor de cabeza, el trabajo, la universidad con los trabajos sin entender, el mercado con los precios altos, al regresar a casa o algunos en el trascurso del camino optan por encender la radio “digitales” en mayorías de los casos, para encontrarse en un lugar agradable con los programas y su música variada. Al inicio de este trabajo, puntualice que el gusto de una radio se asemejaba a la búsqueda de alguna amiga o confidente, lo lógico que esta amiga te de alegría y te energías, y lo mejor que esta las 24 horas disponible. Si esta alegría podríamos utilizar como agenda en todos los programas radiales, en especial al programa educativo obtuviéramos una recepción asombrosa. Si lo dirigimos a la juventud o la adolescencia, conviene utilizar la alegría a la hora informar educativamente, intentando bosquejar la imaginación a través de esta emoción.



ENSAYO SOBRE LA RADIO EDUCATIVA
La radio cumplió desde su utilidad civil en la educación popular, fue un instrumento para extender la educación no formal y propagar el conocimiento básico en todo el territorio. A pesar de que las ondas de frecuencias de la radio no gozaba de nitidez las radios primarias instruían servicios de mejorar la calidad de vida a través de la “educación” o sea lejos del adoctrinamiento se le ensañaba leer, vocalizar el alfabeto y todo lo necesario para mejorar la vida de los pueblos; calmar el descontento y aliviar los problemas. Radio “Rebelde” y radio “Martí” diseñó un programa de educación popular, donde las mujeres enseñaban los deberes hogareños y los hombres educaban en las labores militares.
Hasta la década de los cincuenta existió una clara interrelación entre el nivel sociocultural de la audiencia y los programas radiofónicos, tanto en los estilos y contenidos. Luego cada emisora tuvo que construir su propio estilo radiofónico, adoptando nuevos caracteres en su programación y logrando que la radio se convierta en una institución sociocultural. Las variaciones sociales se ha reflejado en la radio, y su agenda programática ha influido en la sociedad en cada estirón. Con  las mejoras técnicas y de sintonía la radio pudo abarcar mucho más pero con la homogeneidad de intereses que caracterizaba al binomio “radio – sociedad”, gracias a la introducción de transistor hizo posible que el receptor tuviera movilidad, y el medio abandonó su sentido comunitario para convertirse en individual. Estos acelerados avances obligaron la radio  establecer el fin mercantil. Alimentado por la competencia y los mercados industriales, abandonó su papel primario. Luego la aparición exclusiva de las discotecas y demás sofisticaciones competitivas en el entretenimiento, las radios utilizaron y utilizan modelos invariables en los programas radiales sacrificando la creatividad y el desarrollo humano en la difusión radiofónica.    
Hoy en día  la devaluación de la radio ha atraído consecuencias desfavorables en la sociedad, en la educación ninguna radio de interés comercial cumple en colaborar en el desarrollo educativo y moral de la sociedad, y como señala el escritor español Juan Goytisolo (premio Formentar 2012) “me parece muy grave y de consecuencia nefasta que los políticos consideren a la cultura como algo prescindible para la sociedad”. Más  que las radios educativas colaboren a erradicar problemas de competencia gubernamental como el analfabetismo y aprendizaje de la lengua oficial, encuentra en ella el medio de comunicar la participación de todos para el desarrollo como sociedad y la asentar la identidad patriótica a través de la enseñanza sonora. Las radios educativas deberían ser proyectos de “participación ciudadana radial” de las universidades o centro de investigación para que por medio de la educación y sus estrategias busquen motivación, información, enseñanza y modificación de conductas o sea diseños comunicativos para el desarrollo social.
Un ejemplo sobre políticas de gobierno para fomentar y vitalizar las radios educativas y ciudadana es el Republica del Ecuador, como programa político y participación ciudadana trata de implementar en la comunicación social diversas estrategias formativos como las “emisiones abiertas” que a través del entreteniendo se educa a audiencias mucho más amplias que programas típicamente educativos, fomentando la creación y el dinamismo. Esto es posible a su Secretaria Nacional de Pueblos y Participación Ciudadana, otra estrategia es ejercitando la comunicación intercultural, por medio de la producción nacional, intercultural y plurinacional, que rescata gradualmente la soberanía nacional. La dinámica de grupo en la sala radial ha mejorado en la transmisión y en el momento de recepción del mensaje, con la participación la finalidad educativa logra su objetivo. Esta estrategia es llamada “grupo de audición regular” y busca, la participación comunitaria en la resolución de problemas.


domingo, 7 de abril de 2013


                                                            RADIO COMERCIAL

En el ensayo de Fabrizio Volpe Prignano titulado “Comunicación y cultura en el siglo XXI o la era del acceso” (1), hay una interrogante como título en el escrito que desata un incontrolable debate en uno, ¿civilización globalizada o privación de la identidad cultural? O tal vez desaparición de la identidad cultural, consecuencia por el acaparamiento de los mensajes publicitarios de las radios,  y esto sin duda ocasiona una evasión de lo propio o del sentimiento cultural, porque la actitud monopolistas de las marcas o disqueras o empresas otras, busca un fin extraña a la condición social y cultural del hombre. En palabras llanas “la globalización ha fijado precio a los medios de comunicación recurrentes”, y esto ha llevado a banalizar el mensaje, alejarlo de sí mismo, y a masajear al radioescucha (2). Pero en el texto interpretativo de Fabrizio nos llega: “Las fuerzas coexistentes en la globalización son llamadas integrativas y desintegrativas, según se trate de la homogeneización y fragmentación cultural respectivamente. Ambas fuerzas aniquilan las identidades culturales, la primero por la generalización del ser humano y al segunda por la omisión de su historicidad”. La globalización nos ha salpicado con el activismo comercial, muchas de ellas han condicionado la existencia de las radios y los aleja del terruño y los preparan como competidor disfrazado en las escaramuzas radiales. “Más me escuchas más te vendo” es su estribillo  programáticos. ¿Pero que son los radios comerciales?, ya conocemos las consecuencias y sus antecedente que han jugado un rol en su aparición, pero el concepto ronda en el mismo quehacer son “la línea editorial en el caso si lo tuvieran ( tal involucración de los medios y la publicidad, que hoy llegamos a confundirnos)(3), están regidos por las condiciones y exigencias de las empresas o de las industrias, muchas de ellas buscan la expansión de producto y la sintonía para su medición comercial, autoexcluyéndose de su verdadero fin social”. Es un paréntesis útil para la existencia privada de los medios y tener fines mercantiles y empresariales.

(1)Prensa iberoamericana – Revista de cultura – Numero 5- Enero del 2004.

(2) Marshall McLuhan –Obra completa  “El medio es el mensaje”

(3) Libro de conferencias y charlas titulado“Comunicación y desafío del presente y futuro” compilador de las conferencias Uberto Chavez – Escuela de Ciencia de la Comunicación y Turismo – UMP - Publicidad y desarrollo – conferencista Ivan Mancini (pág. 65).

 


RADIO CIUDADANA

José Ignacio López Vigil en su libro “Radio ciudadana” (1)(el poder del periodismo de interpretación)  de una forma textual dice: “Todas estas denominaciones (populares, comunitaria, educativas, alternativa, alterativa, etcétera) aparece el mismo compromiso de poner las ondas de radio al servicio de la gente, el desafío de democratizar la palabra para democratizar la ciudad”. Este es un propósito útil para discernir que las radios ciudadanas no son las radios comunes o locales que solemos escuchar de forma paulatina, ayudando a remarcar su alejamiento y contrarrestar su acción mediática y conservadora. De su utilidad derivaremos su concepto: “tipo de quehacer radial participativa, sin segregación  o exclusión (fronteriza o étnica) alguna, brindando una información con conocimiento e instalando en las programaciones el compromiso social, sin fines de lucro”. Ojo que las radios ciudadanas han sido en su localidad temporal arma importantísima para la liberación o su intento. Es por ello la complicidad  de la radio ciudadana  con la revolución afiebrada en la sociedad acogida a sus condiciones, valiéndonos del acontecer histórico. Pero llevándolo a una de comprobación más cercana  pondremos en el tapete una experiencia vecina. Dirigimos la mirada a la República revolucionaria del Ecuador que como muchos Estados reaccionario y revolucionarios han hecho posible el papel sustancial de las Radios comunitarias o ciudadana (nombre oficial), en la clandestinidad o en el goce del oficialismo respectivamente. Citando la revista “Pueblos en acción”(2) de la Secretaria General de Pueblos del Ecuador (con rango ministerial), la editorial escrita por doctora  Rosa Mireya Cárdenas coincide con la propuesta de López Vigil en la utilidad de medios de comunicación comunitaria como política de inclusión y consolidación democrática. Y unos de los logros de experimento radiofónico fue la comunicación intercultural en su propia lengua con las etnias de Kichwa y Shuar y cinco etnias más de los 22 que existen.

(1)Radio ciudadana (el poder del periodismo de intermediación) José Ignacio López  Vigil WWW.minci.gob.ve/publicaciones.

2)Publicación mensual número cuatro de la República Ecuatoriana, en el editorial del ejemplar titulado “Revolución para democratizar la palabra”, comunica a su pueblo: “Con la propuesta de ley, se pretende redistribuir  equitativamente la frecuencia de radio y televisión, actualmente concentrada en un 90% en la empresa privada, dando a la sociedad ecuatoriana la posibilidad de expresarse y a la vez escuchar la voz de ese Ecuador profundo y diverso, con acceso equilibrado a la comunicación e información a través de los medios comunitario”.